Últimos artículos

Listado de artículos

astelehena, 21 azaroak 2022 10:49

Recomendaciones

Ezabatu

eta cuidados

Ezabatu

Blog Cre Alzheimer etiketa duen edukia.

Consejos de fisioterapia. ¿Frío o calor?
31 - 10 - 2022

Consejos de fisioterapia. ¿Frío o calor?

Autora: Esther María Fonseca García. Fisioterapeuta CRE Alzheimer Consejos de fisioterapia. ¿Frío o calor? Introducción Como fisioterapeuta habré recibido esta pregunta cientos de veces ¿”qué es mejor que me ponga frío o calor?, “¿Me viene bien la manta eléctrica para el dolor de cuello?” “¿Puedo ponerme la bolsa de guisantes congelados en la rodilla? ,“yo alterno calor y frío…” …. Y en el periodo de confinamiento estas dudas han ido en aumento en toda la población en general, de ahí que he decidido crear esta publicación para el blog del CREA para intentar aclarar, de una manera global, cuando aplicar frío y/o calor en una lesión de una manera efectiva y positiva para una patología. Frío y calor: una terapia muy antigua Es cierto que la Crioterapia (aplicar frío) o la termoterapia (aplicar calor) en una lesión son técnicas muy antiguas pero tremendamente efectivas, que teniendo en cuenta el tipo de lesión nos pueden ayudar mucho en su desarrollo posterior así como evitar el uso «instintivo de medicamentos que pueden ayudar a aliviar los síntomas. El frío y el calor en una lesión calman el dolor pero hay que tener claro cuando aplicar a cada lesión, dependiendo también un factor importante como es el tiempo que ha transcurrido desde que se ha producido. Por regla general la Crioterapia o aplicación de frío se aplica en las lesiones recientes o que están en fase de inflamación aguda y la Termoterapia o aplicación de calor en lesión de carácter crónico o muscular. Aclaraciones: 1.- La aplicación de termoterapia (calor) o crioterapia (frío) no constituyen por sí solos un tratamiento, pero si son de gran ayuda como complemento terapéutico, ya que además los pacientes, por regla general, se lo pueden aplicar ellos mismos en casa. La única condición para aplicarlo es saber en qué caso poner frío o poner calor y las indicaciones individualizadas que dará el fisioterapeuta para cada uno de ellos. 2.- El uso de calor o frío va a estar condicionado por la patología del paciente. Debemos recordar que los efectos fisiológicos que produce el frío son distintos a los que produce el calor, por lo que los emplearemos en distintas circunstancias. 3.- En geriatría, y en especial en personas con demencia (y otras afectaciones neurológicas), muchas veces está afectada la sensibilidad del paciente: es decir, no nos dirá si se quema (porque no lo siente), de ahí que hay que tener especial precaución en estas personas e ir siempre progresivamente aumentando el tiempo de aplicación de frío y calor y revisar una vez quitadas por si apareciese alguna rojez que no desaparezca acabo del tiempo; Si fuera así podríamos haber creado una quemadura tanto por frío como por calor y necesitaríamos acudir a personal de enfermería para que nos aconsejase el mejor tratamiento. Aplicación de frío: crioterapia Generalidades de la crioterapia: Se suelen utilizar bolsas de hielo en áreas de dolor, inflamación o espasmos: hielo triturado en una bolsa plástica, bolsa de vegetales congelados (guisantes) o paquete reutilizable de hielo comercial (“coldpack”). Se aplica cuando la lesión acaba de producirse o durante la fase inflamatoria, es decir, como mucho durante los primeros tres días después de una lesión. Forma de aplicación: Colocarlo sobre el área afectada envuelta en una toalla o sabanilla durante unos 20 minutos por sesión. Si la lesión es reciente recomendamos un mínimo de tres aplicaciones de veinte minutos de frío si lo tolera el paciente. Entre cada aplicación deberán transcurrir al menos dos horas y siempre deberemos comprobar al finalizar la aplicación y a la hora que la zona no se ha dañado. Al aplicar hielo estamos reduciendo la inflamación, evitando que se acumulen sustancias oxidativas e impidiendo la muerte de las células que se encuentran cerca de la lesión. ¿En qué lesiones se puede aplicar el hielo? Se puede aplicar frío durante los primeros tres días en caso de: sobrecarga, rotura de fibras, golpe, esguince, luxación, fractura, tendinitis. ¿Cuándo NO debo ponerme frío? Después del período de inflamación aguda, es decir, después de tres días de realizar la lesión, porque se retrasaría el tiempo y la calidad de reparación del tejido. Salvo indicación expresa del fisioterapeuta no se debe poner frío antes de hacer ejercicio: el frío tiene un efecto sedante, y si se aplica frío la zona antes de hacer un ejercicio quedaría anestesiada y podríamos lesionarnos. Además, el frío hace que el tejido se vuelva menos elástico y pierda fuerza. Si sufres de hipersensibilidad al frío. Existen personas alérgicas al frío, que llegan a tener reacciones en la piel graves si lo utilizan. Tampoco en casos de vasoespasmos, problemas circulatorios o problemas cardíacos graves diagnosticados. Precauciones que hay que tomar al utilizar frío en una lesión Nunca usar directamente el hielo sobre la piel. Siempre utiliza una toalla o tela entre el emisor de frío (coldpack-gisantes) y la piel del paciente. Nunca superar los 40 minutos de aplicación, ya que podríamos crear una parálisis por frío y quemaduras cutáneas. Aplicación de calor: termoterapia Generalidades: Se aplica cuando ya ha pasado la fase inflamatoria mencionada antes (tres días tras la lesión). El tiempo de aplicación será aproximadamente de 20 minutos. Al aplicar calor se produce un aumento de sangre en la zona, una disminución de la presión arterial y un efecto sedante por la relajación muscular y alivio de la fatiga muscular. Existen diferentes métodos de aplicación de calor: mantas eléctricas, bolsas de calor (hotpack),sacos de semillas, fangos, parafina, lámpara de infrarrojo, etc. En todos estos casos el calor que se produce es superficial. ¿En qué lesiones me puedo aplicar calor? Se aplica calor después de los primeros tres días en caso de: contracturas, lesiones por esfuerzo, mala postura. ¿Cuándo NO debo ponerme calor? Si hay una inflamación, es decir, si la zona está caliente, enrojecida e hinchada. Durante los tres primeros días tras un golpe, esguince o fractura. En casos de anestesia o alteración de la sensibilidad (deberemos tener especial cuidado por el riesgo de quemaduras). Procesos infecciosos, cardiopatías descompensadas, ni en caso de alteraciones de la tensión arterial como en hipotensión grave. Precauciones que hay que tomar al utilizar calor en una lesión: Se debe tener cuidado a la hora de aplicar el calor, ya que podemos quemar nuestra piel sin darnos cuenta. Tenemos que notar calor intenso pero agradable y se recomienda revisar la zona para comprobar que no se ha producido ninguna quemadura. Baños de contraste (frío y calor simultáneamente) Se denominan «baños de contraste» a la alternancia dentro del tratamiento de recuperación para una lesión de baños de agua caliente junto con baños de agua fría de manera estructurada, adecuada y orientada a la lesión. ¿En qué lesiones me puedo aplicar baños de contraste? Es una herramienta útil para mejorar la recuperación de fracturas y tras la inmovilización con vendajes o escayolas; Existen varias formas de realizarlo, yo recomiendo: Empezar siempre con baño de agua caliente (38-40 grados) Alternar frío (10-20 grados) y calor (38-40 grados) (3′ en agua caliente y 1′ en agua fría, hasta completar los 15′) Terminando con baño de agua caliente. Terapia máximo de 15 minutos de duración ¿En qué lesiones debo aplicar baños de contraste? Esguinces o inflamaciones de tobillo después de 48/72 horas aplicación de frío en dicha lesión. Edema producidos en pies o manos Recuperación / Rehabilitación de fracturas Después de periodos de aplicación de vendajes fijos o escayolas Recomendaciones generales del frío y el calor Aunque algunas ya las he nombrado, prefiero resumiros una serie de recomendaciones a la hora de aplicar frío y calor en una lesión para evitar inconvenientes : No suministrar directamente frío en una lesión o enfermedad de la piel (Síndrome Raynaud) o con herida / infección . Nunca poner directamente hielo sobre la piel directa(Toallas, bolsas de hielo, baños de agua…). Evitar Crioterapia durante periodos que superen los 20 minutos / cada 2 horas. Aplicar Termoterapia durante periodos máximos de 20 minutos / cada 2 horas. No debemos aplicar calor si la temperatura del cuerpo es alta o con fiebre. Riesgo de mareo o desmayos. Evitar poner calor directamente sobre la piel por riesgo de quemaduras (Bolsas de agua, baños…). No aplicar calor en personas con hipertensión o en zonas con tumores malignos. Espero haber aclarado un poco el tema… Ahora, ¡a poner en práctica estos consejos!

astelehena, 31 urriak 2022 17:29

Pautas de autocuidado en el confinamiento con un familiar con demencia.
02 - 11 - 2022

Pautas de autocuidado en el confinamiento con un familiar con demencia.

Categorías: Recomendaciones

Autora:Noelia González Rabanillo. La situación actual que vivimos de confinamiento debido a la alarma sanitaria generada por el coronavirus complica aún más el cuidado de una persona con demencia. Por eso, consideramos importante ofrecer unas pautas de autocuidado dirigidas al cuidador para que sea menor el riesgo de verse desbordados por la situación. Tenemos siempre que tener claro que cualquier consejo o recomendación debe adaptarse a la situación particular de cada persona enferma y de cada familia. – Es fundamental que la persona cuidadora se cuide a sí misma para mantener su propia salud y así poder seguir atendiendo de forma adecuada a su familiar. Debe mantener hábitos saludables (alimentación sana y a sus horas, mantener un ritmo de sueño, realizar ejercicio físico…). Es necesario que tengamos claro que “Cantidad de cuidados no equivale a calidad de cuidados”. Si el cuidador es capaz de cuidarse en el plano físico, emocional y social, cuidará mejor de su familiar ya que lo que éste realmente necesita es una persona con salud y energía a su lado. – Es conveniente que organice su tiempo incluyendo la realización de actividades gratificantes. Programe su tiempo y deje espacios para su ocio y respételos siempre que sea posible. Dedique este tiempo a realizar todas aquellas actividades que le hagan sentirse bien leer, pintar, coser, escuchar música… el ocio es algo personal. – No abandone las relaciones sociales ni siquiera en estos momentos de aislamiento, proporcionan experiencias positivas y favorecen el bienestar emocional. Comparta su situación con otras personas cercanas o incluso que tengan el mismo problema. Aproveche todo lo que nos ofrecen las nuevas tecnologías. – Reconocer los propios límites, el no hacerlo puede llevar a un desgaste físico y psíquico. Debe ser capaz de poner límite en la cantidad de cuidado que presta y si cuenta con algún miembro más de la familia en casa delegar tareas. No debe exigirse demasiado ni querer solucionar todos los problemas al momento. La calma es su mejor aliada. – Mantener actividades que pueda compartir con su familiar. Realizar actividades compartidas, que hagan a ambos estos momentos más agradables y llevaderos como escuchar música, mirar álbumes de fotos, ver películas, realizar tareas sencillas como doblar calcetines o separar monedas, leer libros en voz alta, realizar pasatiempo… El cuidador se sentirá gratificado y mejorará la autoestima de la persona enferma. – Tener unos horarios y rutinas. Mantener un cierto orden en la realización de actividades con la persona enferma puede minimizar sus alteraciones conductuales y del sueño. Algunas de nuestras rutinas diarias se han visto completamente alteradas por lo que debemos generar rutinas nuevas. Planifique los cuidados. Será más fácil solucionar imprevistos. Aprenda a simplificar las tareas para que supongan un menor esfuerzo, intentar hacer más sencillo un desempeño tan complicado. Marcarse prioridades, solucionando los problemas uno a uno. Ser realista y no pretender hacer más de lo que es posible. – Saber reconocer las emociones y sentimientos negativos. Es necesario reconocer como algo normal todos esos sentimientos negativos que nos abordan (culpa, temor, tristeza…). Los sentimientos negativos existen y es importante no esconderlos ni ignorarlos, es mejor compartirlos. Utilizar el sentido del humor y buscar el lado positivo de las situaciones complicadas. – Saber valorar su esfuerzo, apreciar su labor y premiarse por lo bien que cuida a su familiar.

asteazkena, 02 azaroak 2022 10:09

Pautas para adaptar el domicilio: ofrecer seguridad y prevenir caídas
02 - 11 - 2022

Pautas para adaptar el domicilio: ofrecer seguridad y prevenir caídas

Autoras: Irene González Mella, Rocío Molás Robles, Natalia Rosillo Carretero y Rocío Valle Bermejo. Las personas con demencia y sus familiares se enfrentan a una situación excepcional, en la que la convivencia en el domicilio puede resultar difícil de gestionar. La modificación del entorno puede ser fundamental para garantizar la seguridad de nuestros mayores y facilitar la convivencia con sus familias. Es necesario tener en cuenta que las necesidades de adaptación serán diferentes en función de los domicilios y el estadio de la demencia en el que se encuentre su familiar. Os ofrecemos una serie de recomendaciones que os pueden servir para generar ideas sobre seguridad y convivencia. En primer lugar es importante crear un ambiente agradable en el domicilio y evitar el exceso de estímulos auditivos y visuales a los que se expone la persona con demencia. Si optamos por poner una música agradable debemos evitar otros sonidos, como la lavadora o la televisión. También es importante cuidar la iluminación y evitar zonas poco iluminadas, podemos optar por colocar luces suaves fijas y paliar la desorientación nocturna. Para favorecer una buena orientación, podemos colocar carteles en las puertas que indiquen de qué habitación se trata, o utilizar calendarios y relojes en las principales habitaciones. También podemos favorecer la localización de elementos, colocando pequeñas pegatinas en los elementos que utilice la persona con demencia y evitando el exceso de elementos en los armarios. Existen elementos tecnológicos que nos pueden ayudar a favorecer la seguridad en el domicilio, como utilizar teléfonos inalámbricos, evitando así los cables, tener un avisador acústico del portero automático o pastilleros con una alarma que nos recuerde cuando tenemos que tomarnos la pastilla. En algunos casos puede ser de utilizad el uso de dispositivos de cámara de vigilancia cuando no podemos estar permanentemente a su lado, permiten prestar ayuda nocturna si nuestro familiar duerme en otra habitación y se levanta desorientada o acude al baño. Esto permite la supervisión diurna mientras estamos en otras zonas de la casa haciendo tareas en las que no puede participar. Algunos servicios pueden garantizar un seguimiento de nuestros mayores, como el servicio de teleasistencia, que en estos momentos puede darnos tranquilidad y ofrecer un apoyo extra ante la situación de estancia en el domicilio.A pesar de ello, es importante la comunicación telefónica diaria para favorecer el contacto con su red social y familiar y paliar en lo posible la soledad. Debemos intentar reducir al máximo los riesgos que pueden provocar accidentes domésticos: Evitar tener al alcance productos tóxicos de limpieza y separarlos de las zonas donde guardemos alimentos. Retirar objetos punzantes haciendo hincapié en la cocina. Proteger u ocultar en caso de necesidad llaves de paso de luz, agua o gas. Cerrar ventanas y balcones en momentos que no estén acompañados. Evitar el acceso a los radiadores. Limitar el acceso a algún espacio que pueda ser peligroso para ellos, bloqueando o cerrando puertas. Retirar o tapar espejos en caso de que resulten disruptivos para la persona con demencia. Es importante hacer una mención especial a la prevención de caídas en el domicilio, por ello os dejamos unas recomendaciones básicas: Eliminar obstáculos que dificulten el paso tales como muebles, alfombras y felpudos, objetos varios, objetos de decoración, cables de lámparas, teléfonos… quedando el camino libreen zonas de paso, pasillos, habitaciones de más uso y entradas. Eliminar mobiliario inestable o con ruedas sin freno, y mobiliario que resulten muy bajos en altura y dificulten la transferencia de levantarse y sentarse. Evitar suelos irregulares, con desniveles (en caso de existir señalarlos correctamente con tiras adhesivas reflectantes y antideslizantes), resbaladizos y deslizantes. Evitar el uso de abrillantadores o cera y el suelo mojado. Se podrá valorar el uso de alfombrillas antideslizantes o colocar cinta de doble cara para fijarlas al suelo en zonas con humedad como el baño o cocina. En el baño colocar una alfombrilla antideslizante junto a la bañera para una salida y entrada segura; colocar tiras antideslizantes en la bañera/ducha; instalar asideros de apoyo fijo en las paredes de la ducha. Colocar todos los objetos de los armarios a la altura de la mano evitando tener que subirsea sillas, muebles o escaleras con el fin de alcanzar algo que está en un nivel superior. Utilizar calzado cerrado que sujete bien el pie con suela rugosa de goma antideslizante, evitando sandalias o chanclas, y evitando caminar descalzo o en calcetines. Utilizar los dispositivos visuales (gafas) o auditivos (audífonos) indispensables que suplenel déficit visual y auditivo previniendo accidentes derivados de ese déficit. Es importante explorar todo el entorno antes de iniciar cualquier movimiento viendo que todo esté en orden para evitar situaciones como choque con objetos, caídas… Favorecer una postura correcta cuando la persona está sentada durante periodos más largos, en un sillón con respaldo alto y reposabrazos. La cadera, rodillas y tobillos deben estar en ángulo de 90º, evitando asientos bajos que dificultan la incorporación. Esta medida es útil para todo tipo de asientos e inodoros.

asteazkena, 02 azaroak 2022 10:11

Estrategias para mantener la rutina de la persona con demencia en el domicilio
02 - 11 - 2022

Estrategias para mantener la rutina de la persona con demencia en el domicilio

Categorías: Recomendaciones

Rocío Molás Robles, Natalia Rosillo Carretero, Irene González Mella Terapeutas ocupacionales Durante estos días tan complicados, es fundamental ayudar a nuestro familiar con demencia a mantenerse ocupado en el domicilio, así como mantener sus hábitos y rutinas durante el mayor tiempo posible. La participación en las Actividades de la Vida Diaria puede utilizarse como medio para estimular y propiciar mayor bienestar en la persona con demencia. Vemos en la información que lanzan cada día la importancia de crear unos hábitos y una rutina estructurada en el hogar. Ahora que no podemos salir de casa, es aún más relevante para las personas que cuidan de una persona con demencia. Los hábitos y rutinas diarias son comportamientos automáticos que se realizan en horarios regulares, son fijos y repetitivos. Ofrecen a nuestro familiar con demencia seguridad y predictibilidad. Levantarse y acostarse siempre sobre la misma hora, dejando cierta flexibilidad, puede ayudar a mantener los patrones de sueño y descanso nocturno: despertarle cuidadosamente, acompañado siempre de una orientación temporal (diciéndole en qué día estamos, mes, año y la hora) y espacial (que está en su habitación, la casa en la que se encuentra). Establecer horarios de cuidado personal, por ejemplo, asearse y vestirse tras desayunar y mantener esa rutina para que la persona pueda anticipar la actividad que va a hacer. Mantener la hora de la higiene personal: tanto si lo realiza en horario de mañana como de tarde. ¿Cómo podemos estimular en el baño? Pedirle que nos ayude a preparar el baño (en función de sus capacidades) enumerando los objetos que hacen falta para la ducha. Hacerle partícipe de la actividad (que nos indique cuando está caliente el agua o que colabore en el enjabonado, aclarado y secado del cuerpo). Que identifique los diferentes elementos del baño, que ayude a recoger la ropa sucia, limpiar el baño, reponer el jabón y papel higiénico, ordenar armarios. Pedirle que se cepille los dientes, que se peine, se afeite o se hidrate la cara y el cuerpo. Mantener una rutina de continencia, recordar y ofrecer a la persona la necesidad de acudir al baño cada cierto tiempo, en función de las necesidades. Es recomendable cada dos horas para evitar pérdidas de orina. Realizar una rutina de actividad física por la mañana y por la tarde, aunque sea sencilla, para evitar la inmovilidad y el exceso de sedentarismo. Proponer que ayude en la realización de tareas del hogar: barrer, limpiar el polvo, hacer la cama, fregar los platos, secar cubiertos, poner la mesa, tender y doblar la ropa o planchar. Ofrecer actividad de su interés en momentos libres: al conocer a la persona, sabemos qué puede hacer y qué actividades son significativas para ella. De esta manera favorecemos la conexión con el entorno y la ocupación del tiempo con tareas que siempre le hayan gustado: Hacer punto, ganchillo, coser, manualidades, colorear, jardinería (regar y cuidar las plantas), ver álbum de fotos, escuchar música, poner la radio, leer el periódico, ver revistas, leer un libro, hacer sopas de letras o crucigramas, juegos de tablero (parchís, oca, damas), dominó, cartas (se pueden clasificar por palos, por número, contar o jugar al tute, remi, etc.), bingo… Mantener los horarios estables de las comidas principales y evitar comer en exceso entre horas. ¿Cómo podemos estimular en la cocina? Recordar los pasos de una receta. Enumerar ingredientes de un plato determinado. Identificar y/o denominar utensilios de la cocina (cubiertos, platos, vasos, comida, electrodomésticos…) Pedirle colaboración en la elaboración de las comidas (pelar patatas, lavar verdura, picar alimentos, pelar fruta, batir huevos, prepararse el desayuno…) Separar diferentes legumbres, tipos de pasta… Doblar servilletas. Colocar la loza del lavavajillas en sus respectivos armarios. Evitar las siestas de larga duración para conciliar mejor el sueño por la noche. Mantener la hora de la cena, evitando tomar demasiado líquido por la tarde-noche (esto ayudará a que la persona no se levante al baño durante la noche). Es importante cuidar los valores, creencias y la espiritualidad de la persona en estos momentos. Hablar y preguntar para saber cómo se siente, ofrecer recursos a su alcance para que pueda rezar si está acostumbrado a hacerlo, ofrecer misa televisada, etc. Es prioritario dejar a la persona “hacer todo lo que pueda”, dándole todo el tiempo que requiera, favoreciendo su supervisión y ofreciendo las ayudas que necesite para evitar su frustración. En este sentido, es importante considerarnos como “acompañantes” no como “asistentes”. Si ofrecemos esta posibilidad, la persona puede sentirse mejor al poder colaborar en su autocuidado y en el cuidado del hogar. Involucrar a la propia persona en las actividades cotidianas es un recurso que tenemos a nuestro alcance para estimular habilidades conservadas. Con la mayor parte de estas tareas diarias se ponen en juego el desempeño de habilidades físicas, perceptivas, sensoriales y cognitivas. Además pueden ser utilizadas como un medio para darles un rol activo dentro del hogar y aumentar la comunicación e interacción.

asteazkena, 02 azaroak 2022 10:24

Recomendaciones para sobrellevar el cuidado de personas con demencia
02 - 11 - 2022

Recomendaciones para sobrellevar el cuidado de personas con demencia

Categorías: Recomendaciones

Noelia González Rabanillo Educadora social Buscar momentos de descanso y respiro para el cuidador: Las personas cuidadoras van a estar sometidas a gran presión, en la mayoría de los casos superará la que tienen habitualmente. Por eso es fundamental, ahora más que nunca, que estén atentos también a su propio cuidado, que tengan espacios de tiempo para ellos, que tengan vías de escape y que busquen estrategias para combatir el estrés y la ansiedad. Es importante mantenerse activos, tanto mental como físicamente: aunque tengamos que estar en casa, esto no nos puede servir de excusa para olvidarnos del ejercicio físico. Realizar todos los días al menos 20 minutos de ejercicio nos ayudará además a dormir mejor. Podemos incluso realizar ejercicios sencillos en los que puedan también participar nuestro familiar. Llevar una dieta equilibrada para nuestro bienestar físico y mental: La ansiedad y el aburrimiento que nos genera este periodo de aislamiento puede llevarnos a comer más de lo que necesitamos y a elegir alimentos malsanos. Es importante comer de forma adecuada no solo para no coger peso durante este periodo de cuarentena sino también porque una buena alimentación nos va a ayudar a mejorar nuestro sistema inmunitario. Afrontar esta nueva situación desde el positivismo: son momentos de miedo, angustia e incertidumbre por lo que tenemos que ser positivos y centrarnos en que todo esto lo vamos a superar. Una etapa de aislamiento puede provocar en la personas emociones y sentimientos negativos por lo que necesitamos poner todo de nuestra parte para no perder el buen humor. Reorganizar nuestras rutinas: debido al aislamiento nuestras rutinas se van a ver alteradas por lo que debemos mantenernos ocupados buscando nuevas rutinas o adaptando las viejas a la situación actual. Puede que también sea el momento de probar nuevas actividades o retomar aficiones pasadas. Aprovechar las nuevas tecnologías: utilizando las redes sociales, las videollamadas, los grupos de WhatsApp… para no sentirnos aislados y poder contactar con nuestros familiares y amigos. Pedir ayuda: si en algún momento te sientes desbordado con la situación, no dudes en pedir ayuda a la gente cercana, no te sientas solo. Piensa que en estos momentos todos nos sentimos igual y que debemos apoyarnos los unos a los otros.

asteazkena, 02 azaroak 2022 10:35

Etiquetas

osteguna, 17 azaroak 2022 18:15

Kargatzen...
Kargatzen...

Kargatzen...

Visítanos

Entradas recientes

astelehena, 26 irailak 2022 16:32

Lee y verás

Ezabatu

eta cuidados

Ezabatu

Blog Cre Alzheimer etiketa duen edukia.

Servicios